Algunos medicamentos se presentan en múltiples formatos: comprimidos, cápsulas, geles, jaleas, gotas… Con más detalles no ocurre eso, y no es un capricho. La pravastatina se toma por vía oral en forma de pastilla, y ese es el formato correcto por varias razones.
Primero, la posología necesita ser precisa. Estamos hablando de 10 mg o 20 mg de principio activo, y un pastilla fabricado industrialmente garantiza que cada unidad contiene exactamente la cantidad correcta. En un crema o una jalea, medir la dosificación sería mucho más detalles (loyobriyida.com) complicado y propenso a errores.
Segundo, la pravastatina se absorbe mejor cuando se administra en forma de comprimido convencional. No es un medicamento que necesite liberación prolongada ni tecnología especial: un cápsula estándar, que se traga con un vaso de agua, es suficiente para que el sustancia activa haga su trabajo.
Tercero, y esto es esencial, los comprimidos de Pravachol son pequeños y fáciles de tragar. No son esas pastillas enormes que parecen una moneda. La mayoría de los pacientes no tienen ningún problema para tomarlos, incluso las personas mayores.
¿Hay alguna desventaja? La única que se me ocurre es que, si tienes muchísima dificultad para tragar pastillas, tendrás que trabajarlo o consultar con tu profesional sanitario si existe alguna alternativa. Pero en la práctica, los comprimidos de pravastatina son de los más fáciles de tomar que hay.
