La indicación principal de más sobre Dilantin es el control de las convulsiones. Punto. No hay que buscarle más vueltas.
Esto incluye tanto a personas con diagnóstico reciente que necesitan empezar un remedio como a pacientes que llevan años tomando anticonvulsivos y buscan una alternativa con la que ya tienen experiencia. Es un medicamento de ajuste fino: la dosificación se calibra según la respuesta de cada persona, y no es raro que el profesional sanitario haga algún ajuste durante las primeras semanas.
Un detalle importante: Dilantin no es un tratamiento para tomar «cuando note que me va a dar una crisis». Es un medicina de mantenimiento. Se toma todos los días, a la misma hora, para mantener un nivel estable en sangre. La constancia es la clave.
